Fútbol Formativo en clubes de alto rendimiento: Inversión o gasto

Artículo de Manuel Adrián Menor

Cuando iniciamos cualquier proyecto ya sea empresarial, social, deportivo e incluso de vida debemos tener claro una visión, él para que iniciamos dicho proyecto y unos objetivos  que serán el que queremos conseguir, estos objetivos  a su vez los podemos dividir en espacios temporales (corto, medio y largo plazo).

Cuando hablamos de Fútbol formativo se suelen enfrentar dos visiones totalmente opuestas, visiones que no son más que el reflejo del pensamiento a corto plazo y a largo plazo.

Existe la visión que argumenta que el fútbol formativo es un gasto superfluo e innecesario, ya que los posibles beneficios de dicho proceso (aparición de talentos) no está asegurada (¿existe algo seguro en el fútbol?) ni se van a ver reflejados en los resultados del campeonato inmediato. Por esta visión cortoplacista dan preferencia destinar el presupuesto en contratar jugadores que “garantizan” rendimiento inmediato a costa de altas fichas y traspasos, en muchas ocasiones perjudicando la salud financiera del club.

Por otro lado nos encontramos con una visión más a largo plazo, donde se entiende  que el primer objetivo de cualquier proyecto es su viabilidad económica y que comprende el fútbol formativo como una inversión, inversión cuyo 1º objetivo es captar y formar jugadores que puedan formar parte del 1º equipo o generar una plusvalía a través de un traspaso a otro club. La inversión en el fútbol formativo provoca múltiples beneficios en distintas áreas, en el Área Económica se produce el ahorro en fichas, traspasos, comisiones de jugadores llegados desde el exterior del club, ya que solo se fichara necesidades específicas que no cubra el fútbol formativo, amén de las plusvalías generadas por los traspasos. En el Área Deportiva tendremos jugadores conocedores del contexto (Club, Idioma, país, fútbol) Entorno (Afición, Exigencias de estos) y perfiles necesarios reduciendo considerablemente el periodo de adaptación.

En el plano emocional se genera un gran sentimiento de pertenencia por parte de los jugadores hacia el club, como de los propios aficionados hacia el club y hacia sus jugadores.

Para finalizar me gustaría explicar mi pensamiento sin querer convertirlo en Dogma, es cierto que vivimos en una sociedad y en un deporte donde el foco se pone únicamente  en el corto placismo del último resultado, siendo conocedor de esto, pienso que es un error fiar todo el proyecto del club a los resultados, y que hoy en día (y más con las apreturas económicas de muchos clubes de distintos lugares del mundo) es fundamental darle la importancia que merece y tiene el fútbol formativo.

PARA SABER POR DONDE CAMINAR DEBEMOS SABER DONDE QUEREMOS LLEGAR

Manuel Adrián Menor – Técnico Deportivo Nivel 2

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